Este artículo lo encontré en la La Polémica Digital me pareció interesante el análisis del medio. Aunque creo que la autora obvia el motivo por el cual nos molesta que periódico Granma omita o ignore cartas de sus lectores. Es normal que los periódicos tengan este tipo de comportamiento censurador. Lo que no es normal es que todos los periódicos de un país respondan al mismo “director” el señor DOR.
 

140711cuba Los mecanismos de selección de las cartas que se publican en la sección dedicada a la ciudadanía en Granma ameritarían una profunda investigación. Asuntos concernientes a un solo individuo reciben toda la atención mientras se silencian otras cartas que denuncian, a partir de un solo hecho, la violación a la Constitución, las leyes ambientales y de salud en detrimento de más de 600 personas. Aunque una sola carta, por muy grave que sea, puede haberse perdido en el congestionado buzón de Granma, resulta sospechoso el silenciamiento a las polémicas respuestas de un grupo de doctores sobre los cuestionamientos a la atención médica hechos en varias misivas oportunamente publicadas por el diario.

El viernes 4 de noviembre de 2011 apareció la carta “Paciencia de los pacientes”, donde E. L. Hernández denunciaba los problemas en la atención médica a su esposa porque “cuando acudió al salón la atendieron correctamente, pero mientras ejecutaban la operación tuvo la oportunidad de enterarse del promedio académico de los hijos de los médicos, enfermeras y auxiliares presentes en el salón”. No obstante, reconocía en todos los casos similares que narró que “la operación fue un éxito y se pudo librar de una molestia que padeció por años”.

Poco tiempo después, la especialista de 1er. Grado de Anestesiología y Reanimación, Dra. A Alemán Matías, se dirigía al diario señalando:

La carta (…) no habla de las miles de dificultades a las que se enfrentan diariamente los trabajadores de la salud, sino que critica superficialmente y, como se ha hecho tradición, de una manera no constructiva. (…) Hablo como médico, porque sí sé lo que es estar a las diez de la mañana en un salón de operaciones sin haber podido ni desayunar. Y sé que no existe la merienda, y que el almuerzo va a llegar a las 2:00 pm. (…) Sin embargo, ese galeno sique ahí en pie, brindándole la mejor de las atenciones a ese paciente que se está operando y que después tiene “todo el derecho de criticar a todos los médicos” que le brindaron una atención médica de calidad, (…) de la que debería sentirse orgulloso todo el pueblo de Cuba.

Más allá de las justas razones del paciente para dirigir su crítica al diario nacional; resulta cuestionable la negativa del diario a otorgar el derecho a réplica a dos de nuestros galenos. Otra misiva, titulada “La impaciencia de los galenos” fue enviada a las páginas del diario sin haber recibido el visto bueno de la dirección. El Dr. Eider Valdés tampoco pudo ver sus cuestionamientos publicados:

No es la primera y por lo visto se ha convertido en una moda la crítica a los profesionales de la salud. El país se derrumba por el ocio, el inmovilismo, la delincuencia, la corrupción, el derroche, la burocracia y cientos de males que no lo dejan avanzar hacia una sociedad más justa y los únicos estoicos que seguimos trabajando por amor y sin reciprocidad alguna por parte del sistema nacional de salud somos los médicos.

Pocas semanas después, el 1ro de agosto de 2011, el tema de la atención médica ameritó incluso una caricatura. “La rosca izquierda”, dibujo humorístico que venía acompañado de la frase “Ética médica: lo primero es atender al paciente” ilustraba la carta de Fausto Martínez que concluía “Kafka palidece. La burocracia, hermana de la indolencia, no solamente se apertrecha tras de un buró. También puede hacerlo debajo de batas blancas”.

La Dra. Adelaida Fernández de Juan, en su correctísima carta “Medicina defendida”, argumentaba los motivos para “más que irritación” sentir dolor “ante la ligereza con que hemos sido tratados en la prensa a través de los artículos mencionados”.

Cuando se critica, por ejemplo, el mal estado de muchos de nuestros centros de salud, nadie añade que son esas y no otras las condiciones en las cuales trabajan y prácticamente viven los médicos, las enfermeras y los técnicos de la salud ya que pasamos más tiempo en ellos que en nuestros hogares. Cuando se comentan las largas horas que hubo de esperar algún enfermo para acceder a una consulta no se tiene en cuenta que el personal que la ofrece está trabajando en ese mismo lugar sin detenerse para beber un vaso de agua, no digamos ya para almorzar. Se lamentan de su maltrato y no del que está sufriendo el otro. Errores existen, es verdad, y negligencias, y despreocupaciones. Pero la práctica de generalizar ha sido siempre un mal profundamente injusto, y lo rechazamos con energía. Ni corruptos ni burócratas, ni mucho menos indolentes, marchamos cada día a intentar alivio en nuestros enfermos. Más bien sin los recursos básicos que harían mucho más feliz nuestra tarea, enfrentamos la corrosiva cotidianidad con el añadido de una sonrisa, de una palabra de aliento, de una esperanza.

Fernández tampoco recibió el derecho a la publicación.

Pero, en tiempos de Internet, las cartas no pasan mucho tiempo escondidas y las críticas hacia el sector ajeno pueden transformarse en dolorosos cuestionamiento públicos hacia el campo profesional propio. En este sentido, el silenciamiento a las misivas de los médicos motivó un intercambio de correo electrónico entre estos últimos donde se debatió ampliamente el papel de la medicina… y de la prensa… en la sociedad cubana actual. En este sentido, el profesor Ricardo Moya, Máster en Infectología, consideró:

La prensa escrita está atacando inmisericordemente a los profesionales de la Medicina, y por lo expresado todo parece indicar que en forma injusta. (…) Sin embargo esa misma prensa guardó silencio hace un par de años atrás ante sucesos que de verdad merecían haber tenido cobertura incisiva (…) cuando este país estaba siendo vendido y regalado por pedazos a foráneos de todo tipo incluso con ofensas duras para determinados dirigentes de la Revolución. ¿Por qué esos periodistas que hoy atacan injustamente a los profesionales de la medicina callaron en aquel entonces? ¿Por qué no hicieron una caricatura sobre el río que fue desviado en Ceiba Mocha para fabricar un campismo por aquellos personajes que me dijeron era el ejemplo a seguir?

Upsss…

El derecho a la crítica, pública y sin tapujos, debe constituir un requisito insoslayable del relato de los medios de prensa cubanos. El derecho a la réplica, al debate, a la presentación de ambas caras del problema, resulta asimismo imprescindible. Tienen los profesionales de la prensa y de la salud mucho que los une y poco que los separa: el altruismo y los bajos salarios; la búsqueda de un mundo mejor y la poca calidad del almuerzo; la vocación de servicio público y el trabajo a deshoras. La calidad de la labor de nuestros galenos no debería ser puesta en tela de juicio por la experiencia puntual de un ciudadano. La responsabilidad y el amor por la profesión de los periodistas tampoco deberían estar en la palestra pública por la posibilidad de cierta “dirección” de ocultar las cartas debajo de la mesa.

Tomado de La Polémica Digital
Por Elaine Díaz

 

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2 comentarios en “Las cartas debajo de la mesa

  1. Estimado bloguero,
    Dentro de los términos de uso de La Polémica Digital se encuentran:
    “Prohibido reproducir y republicar los artículos de este espacio sin el consentimiento de su autora”.
    ¿Sería tan amable de, por favor, respetarlos?
    Saludos cordiales,
    E

    1. Estimada Elaine

      Dentro de los términos LEGALES de uso de wordpress, plataforma que usas, no se explicita nada sobre eso. Las prohibiciones que impongas en tu blog no tienen porque ser de estricto cumplimiento si no son penadas por la ley. No sé si me hago entender. Además le recuerdo que se encuentra usted en internet y todo lo que se publica en la red de redes siempre se expone, y debe ser expuesto, a su reproducción con fines positivos. Sobre todo si se trata de temas de debate e ideas. Creo además de no irrespetar sus derechos de autor una vez que he publicado concienzudamente su nombre y respectivo link a su blog y a la entrada original. Le ruego disculpe las molestias que esto le pueda causar.

      Atentamente SDK

      PD: Le recuerdo que la versión de Windows que utiliza es pirata así como muchos programas de pc, discos de música que escucha, así como películas o documentales que alquila o disfruta en nuestra querida televisión pirata, digo televisión cubana.

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